Lavabit cierra para oponerse al espionaje público en EEUU

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Hace un par de días noté que pasaba algo raro en los servidores de Lavabit ya que no podía acceder a mi email. En la página principal había un mensaje explicando que estaban en proceso de mantenimiento de la infraestructura. Lavabit era una empresa como cualquier otra que dé servicios de email, pero para ser una empresa tenía una política de privacidad anómala en pro de la privacidad aun en contra de los beneficios. Esta es su carta blanca (en inglés).

Esta mañana ya era el tercer día sin servicio y fui a la página web a ver si había alguna otra explicación. Menuda sorpresa me encontré cuando me topé el siguiente mensaje:

Mis cercanos usuarios,

He sido forzado a tomar una difícil decisión: ser cómplice en crímenes contra los estadounidenses o abandonar unos diez años de duro trabajo apagando Lavabit. Tras reflexionar considerablemente he decidido suspender las operaciones. Desearía poder compartir legalmente con vosotros los acontecimientos que me llevaron a esta decisión. No puedo. Siento que merecéis saber lo que está pasando; se supone que la primera enmienda me garantiza la libertad de hablar en situaciones como esta. Desafortunadamente, El Congreso ha aprobado leyes que dicen otra cosa. Tal como están las cosas, no puedo compartir mis experiencias en las últimas seis semanas, incluso aunque haya hecho las peticiones adecuadas dos veces.

¿Qué va a pasar ahora? Hemos comenzado a preparar el papeleo necesario para continuar luchando por La Constitución en La Cuarta Corte de Apelaciones. Una resolución favorable me permitiría resucitar Lavabit como empresa americana.

Esta experiencia me ha enseñado una lección muy importante: sin una acción judicial o un fuerte precedente judicial, fuertemente recomendaría que nadie confíe sus datos privados a una empresa con base física en Estados Unidos.

Sinceramente,
Ladar Levison,
Propietario y Operador, Lavabit SL

¡Defender La Constitución es caro! Ayúdanos donando a la recaudación para la defensa legal de Lavabit aquí.

La opción ideal (en términos de independencia, aunque no puedo intuir las consecuencias ecológicas de eso) sería que cualquier persona sin conocimientos técnicos tuviera su propio servidor de email en casa. Freedombox está trabajando en esa dirección pero a día de hoy aun no está listo.

Aquí hay una lista de sitios web independientes y anónimos (muchos a salvo de la legislación de EEUU) que ofrecen servicios de email, entre otros, y comparten el interés por la privacidad de los usuarios. Muchos de ellos son gratuitos y funcionan a base de donaciones, pero te pedirán que no uses sus servicios para los fines que ellos intentan evitar (a menudo discriminación o violencia de cualquier clase hacia humanos, fascismo, etc.) y piden unas líneas de motivación sobre para qué o por qué quieres usar los servicios que ellos ofrecen.

Puedo entender que resulte chocante a las personas a las que usualmente se les presentan los servicios o productos desde los canales convencionales (a mí también me pasa), que en la promoción de estos servicios haya sentencias éticas o políticas, sin dirigir el mensaje únicamente al mero beneficio o satisfacción de una necesidad que dispondrá el usuario. La entidad convencional eludirá del mensaje lo que hará con el dinero recabado directa o indirectamente. Por ello no es de extrañar que aquellos que ofrecen servicios en pro del avance de las libertades de los individuos y para luchar contra los esquemas vigentes sean activistas que públicamente se posicionan por sus ideales y su interés es producir un cambio, también en la conciencia de la gente.

Siéntete libre de opinar sobre esto si discrepas sobre el tema, seguramente causará una conversación muy constructiva. Personalmente considero que debería pensar más en estos temas.

Sobre la represión de la matrix. Hoy: Derechos animales

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El año pasado tuve la suerte de cambiar completa y voluntariamente de ambiente, de tener una vida nueva. Vivía en una calle por donde habían redirigido un gran peso del tráfico, pero que no era muy céntrica. Eso la convertía en una zona apartada del centro turístico y muchas paredes tenían impresiones y mensajes que se oponían a los mensajes diarios del sistema, la matriz o como gustes llamarlo, que no habían sido censurados. En particular había un grafiti muy largo y con un trazo poco armónico que decía algo así como La ley hay a quien sirve y a quien no. Multitud de mañanas lo reinterpretaba y me planteaba si estaba de acuerdo o no con aquel grafiti. Por un lado la letra era bastante fea y forzaba a la gente a leerlo, como hace la publicidad. Haciendo de abogado de la matriz, también pensaba en que las leyes han sido elegidas mediante un protocolo supuestamente transparente que tiene una base supuestamente democrática, por lo que su interés supuestamente responde al criterio de la parte de la población humana que tenía derecho de ir votar y decidió hacerlo.

Pero a esas alturas de mi vida aquellos mensajes me producían un sentimiento de cercanía y no me costaba imaginar que probablemente los había creado gente con experiencias personales con las que me resultaría fácil empatizar si la conociera y que podría estar de acuerdo tanto en el contenido como en el canal y el emplazamiento, aunque en ese momento no podía saber cuáles eran sus razones. Pero en otra época me hubiera dado mucho miedo vivir en aquella zona: habría pensado en hombres gordos con chaquetas negras que llevan cadenas metálicas pesadas en las manos, cuyo pensamiento continuo es el hacer algo malvado porque se recrean siendo malvados. Eso hemos de agradecérselo a Hollywood, supongo, pero también a los medios de comunicación y a los políticos. El sistema estratégicamente ilegaliza aquello que es una amenaza para él, pero no solo se queda ahí, también manipula la opinión pública para intentar deslegitimizar aquello que pueda parecer legítimo a la peña en ese momento.

Cuento esto porque me veo en la inquietud mental de comunicar algunas cosas que me transmitió ayer en una charla un chico que, junto con más de una decena de activistas por los derechos animales, se encuentran a la espera de juicio por haber sido víctimas de un montaje increíble que aparece por primera vez en el estado español aunque organizado a nivel europeo si no internacional. La raíz última del problema es el miedo de las industrias de explotación animal a que la población se sensibilice con los animales no humanos que son tratados como se ha tratado siempre a los esclavos, en condiciones imposibles de calificar sin sufrir, sin ninguna atención a su condición de seres sintientes. Pero como es fácil de intuir, hay demasiado dinero en juego como para justificar que lobbies, políticos e incluso trabajadores de verdad con sueldos públicos, léase la policía del mundo globalizado, dediquen sus horas de trabajo a evitar una posible ola de sensibilización que pueda dañar uno de los grandes pilares en los que se basa la economía de hoy. Lo del montaje hoy es una creencia que no se ha demostrado, pero sería infiel a mi mismo si no lo dijera en esas palabras, pero como escribo a continuación y se puede leer detalladamente en los enlaces, todo lo demás son hechos, documentos y leyes aprobadas.

represion_derechos_animalesLa charla comenzó con la causística de EEUU, que es increíble. Suena ridículo y exagerado, pero las leyes se han ido modificando hasta la ambigüedad de forma que cualquier persona fuera de la vida de consumidor quejica pero conformista puede ser considerado culpable. Por “pertencer” a una “organización criminal” (que suena muy chungo pero es una mera denominación de carácter legal cuya definición cambia con los partidos) eres igualmente culpable por realizar una acción la hayas cometido o no, ya que eres proclive a llevarla a cabo en el futuro. En particular, las leyes en materia de animales han ido especializándose para cubrir todos los flancos sensibles de manera burdísima como no se ha hecho en otros campos. Por ejemplo, se ha tipificado el interferir en el normal desarrollo de una empresa de explotación animal específicamente, lo cual engloba cualquier cosa que un juez quiera, como tomar imágenes o vídeos de cómo tratan o viven los animales en el interior de las granjas y de los malos tratos hacia ellos por parte de los trabajadores humanos. Precisamente sobre esto, en un informe de la europol está escrito (ver más detalles de todos estos puntos aquí),

Además en estos ataques —refiriéndose a los sabotajes a infraestructuras perpetrados de forma clandestina— los activistas extremistas por los Derechos Animales utilizan métodos de desinformación para desacreditar a sus objetivos y conseguir la aceptación del público. Imágenes de animales enfermos y explotados son hechas públicas en documentos audiovisuales.

Desinformación… ¿Como puede ser la realidad desinformación? Pero lo que es más desconcertante, ¿qué pinta una interpretación así en un informe de la europol? Un activista ha dicho acerca de la prohibición a la toma de imágenes, perdonadme que no recuerde las palabras exactas: Solo tienes derecho a comerte la comida, no a saber sobre ella. La razón de este interés en prohibir la libertad de saber es, por favor si realmente algun lector lo duda que lo indique, evitar la sensibilización de la población. Pero esto atenta gravemente contra cualquier evolución del sistema. Es necesario no esconder la verdad para que los sistemas evolucionen a sistemas mejores.

protestas_internacionales

El otro frente es el de la deslegitimación, el poner al pueblo en contra de los defensores de los derechos animales en este caso. Para ello se sirve de muchas herramientas, pero a diario la herramienta más usada es el lenguaje. Palabras ambiguas pero sobre todo intencionadas como “terrorismo”, “extremismo”, “criminalidad” o “ETA” tienen un poder enorme. Por ejemplo, asemejar un movimiento que se opone a la violencia, el que sea, a un grupo de personas que ha preparado la muerte de humanos inocentes es mucho más que inapropiado. Por favor, intentemos prepararnos un poco ante tales situaciones, desprogramémonos quitando connotaciones a sus palabras manipuladoras. Qué menos que entrenarnos un poco con las más comunes.

HTML5 para una web libre

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Hoy me he enterado de una página web que ofrece un test de velocidad de internet, usado para saber cuál es la velocidad de subida y de bajada de datos de tu conexión a internet, que no utiliza la horrorosa tecnología Flash.

A menudo, los archivos Flash ni siquiera pueden ser editados por los dueños de la página, sino que la empresa que ha construido el sitio web simplemente acepta entregar el ejecutable, quedando los dueños dependientes de dicha empresa para cualquier modificación. De esta forma los ejecutables Flash son software privativo tanto para los usuarios de la página como para los dueños de la página. Al margen de eso, la mayoría de las personas usarán software privativo (Adobe Flash Player) para ejecutarlo. HTML5 es un estándard abierto que como tal debe sustituir a Flash y cualquier otra tecnología que pretenda quitar libertad al usuario de internet. Dado que hoy día los tests de velocidad están dominados por Flash, me parece interesante redifundir el sitio, pero como con cualquier otro, mientras la ley no lo haga por ti, cuída de ti mismo ahí fuera.

html5_speed_internet

El diseño actual es diferente

Sin embargo, si crees en la causa de HTML5, seguramente quieres mostrarte en contra de que este estándard permita DRMs (lee aquí sobre DRMs), ya que limitaría desde las tripas de la web que los usuarios vean, compartan, graben y transformen los contenidos a los que acceden desde internet. Esto es algo muy serio y parece que los gigantes de los contenidos tienen las de ganar. La Free Software Foundation (FSF) y sus organizaciones hermanas, FSF Europa, Latino América e India; además de la Electronic Frontier Foundation; Creative Commons; Fight for the Future; Open Knowledge Foundation; Free Culture Foundation; April; Open Technology Institute; y varias sedes del Partido Pirata ya lo han hecho (enlace en inglés). Esta es la petición a firmar (en inglés).

PS: El código javascript que hace funcionar el test (enlace roto) seguramente no es libre ni lo será, pero al menos se puede más o menos leer y saber lo que hace si te entiendes con el javascript. Además no requiere la instalación de software privativo. Si sabes de alguna alternativa libre, por favor, coméntala. A mi se me ocurre subir y bajar archivos a/de algún sitio con suficiente ancho de banda y mirar el monitor del sistema de Gnome, o equivalente. Ten en cuenta que la velocidad no es constante, y debes fiarte más del valor promedio que de los picos. Recuerda además que hay que multiplicar por 8 para pasar de B/s a b/s.

velocidad_descarga_gnome

 

Aceptando otras dimensiones

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Hoy me apetece contar algo más recreativo. Seguramente os desarticule algún mecanismo que os haga sentir bien. Espero.

Una vez un profesor de matemáticas al que ya he referido alguna vez, sin venir a cuento, nos empezó a hablar de algo que acabó gustándome mucho. En esencia dijo lo que escribo a continuación, aunque he usado muchas más libertades literarias que él:

A veces uno está convencido de que ciertas cosas son imposibles. Cuando a uno le hablan de fantasmas, puede pensar que es imposible que existan seres que puedan entrar a habitaciones cerradas sin abrir las puertas ni las ventanas. Imaginemos a alguien que existe en el plano de la pizarra y se puede mover a lo largo de ella. Un día ella está dentro de su cuarto, que es un rectángulo dibujado alrededor suya, y se plantea la existencia de los fantasmas, y se convence a si misma de que nadie podría salir de allí sin abrir la puerta.

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En efecto, cuando la puerta está cerrada, no podemos trazar ningún camino con la tiza que vaya desde dentro hasta fuera de la habitación sin atravesar las paredes. Pero, ¿son esas todas las posibilidades? Nosotros vivimos en un universo con más dimensiones que el suyo, y podemos levantar la tiza del plano de la pizarra, pasar por encima de la pared y entonces volver acercar la tiza a la pizarra para pintar fuera de su habitación. La pizarra no ha sido impregnada durante el tiempo que la tiza no estaba en contacto, pero la tiza siempre ha seguido un camino continuo perfectamente describible desde nuestro punto de vista. Sin embargo, ella que está dentro de su habitación, ha debido sentir ahora mismo una experiencia completamente mágica e inexplicable de acuerdo a su experiencia ordinaria.

Pensemos ahora en nosotros, que estamos dentro de esta clase con paredes en las tres dimensiones. ¿Alguien cree que es posible salir fuera de ella sin abrir la puerta? ¿Alguien cree que es imposible? ¿Cómo convencerse de que seres que se muevan en otra dimensión más no pueden hacerlo?

Al hilo de esto, y dado lo ameno del relato anterior, dejadme que os cuente una experiencia parecida que me ha ocurrido estos días. Desde hace un tiempo estoy pensando en bosques, que pueden ser muy bien estudiados en un modelo en dos dimensiones, ya que viven sobre la superficie terrestre y no unos encima o debajo de otros. He hecho un programa que simula su evolución. Como es muy habitual en modelos científicos, para intentar disimular las limitaciones finitas que tiene tratar con un bosque pequeñito como el que puede tratar un ordenador, se usan las llamadas Condiciones de Contorno Periódicas (CCP). Explico lo que son. Si un árbol se encuentra en medio del bosque, podría dejar una semilla en cualquier dirección, y allí podría nacer otro árbol de su misma especie.

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Sin embargo, para un árbol en el borde del bosque, en una dirección no pueden propagarse las semillas, ya que el bosque acaba ahí. Piénsalo como una isla: si hay un árbol en la orilla de la playa, las semillas que caen al mar no nacerán. Es por eso que en los bordes del bosque pasarán cosas diferentes de las que pasan en el centro. Y a menudo, los bordes son muy pequeños comparados con el tamaño de los bosques reales, por lo que se buscan maneras para reducir los efectos que los bordes tienen sobre la evolución de tu sistema. Las CCP evitan precisamente eso y consisten en que aceptemos que el árbol que está en la orilla deja caer semillas hacia el mar, pero que esa misma semilla caiga justa y mágicamente por el extremo opuesto del bosque. Es como si hubiera un árbol idéntico por el otro lado, fuera de nuestra zona de control, que la hubiera dejado caer.

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Alguien que sabe más que yo de simular bosques, compartió conmigo su programa, y los resultados que obtuve eran diferentes. ¿Cómo era posible? Todo parecía funcionar exactamente igual. Pero hace unos días, leyendo el código fuente, descubrí un fallo en su programa. Ocurría que aunque parecía que su programa respetaba las CCP, permitía que hubiera dos árboles en el mismo sitio si las semillas habían llegado por caminos que implicaran atravesar las “paredes mágicas” de maneras no equivalentes. Por ejemplo, los tres caminos que ha podido recorrer la semilla de la imagen siguiente, acaban en el mismo sitio. Si no habéis probado videojuegos tipo el llamado “juego de la serpiente” como el juego de gusanos para Gnome, puede que os resulte difícil imaginar las trayectorias, especialmente la que sale originalmente hacia arriba, pero son perfectamente correctas con CCP.

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Pues como digo, en su programa las tres semillas podían instaurar ahí su árbol, mientras que en el mío, como es lógico de acuerdo al modelo, solo había cabida para una de ellas. En aquellos momentos, tras haber buscado las diferencias entre nuestros programas por mucho tiempo, y a mi pesar, mi ego se incrementó de manera descontrolada y no podía parar de pensar en cómo iba a comunicar aquella noticia a gente que estima estas cosas, en particular al que tanto sabe y que era el autor del programa. Por suerte, decidí esperar y salir a la montaña un par de días en un bosque de verdad. Gracias a ello, me di cuenta de la profunda alteración mental que había sufrido y cómo mi ego había robado mi tiempo, mi ánimo para hacer otras cosas y, sobretodo, mi paz mental. Cuano volví, escribí unas líneas humildes al autor del programa intentando explicarle dónde creía que estaba el problema. Entonces conseguímos entendernos y resulto ser que su programa no tenía un fallo, sino que mientras que mi bosque vivía en un mundo periódico, el suyo podía salir de él mismo, considerando que hay más bosque más allá de los límites. De esa manera, aquellos caminos que dibujaba antes, en su programa eran interpretados como en la figura siguiente, los cuales permiten crear árboles diversos.

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Dado que tanto él como yo teníamos en la cabeza dimensiones diferentes, por decirlo de alguna manera, la comunicación entre ambos mundos no era ciertamente fácil. Sin embargo, dado que me encontraba en un magnífico estado mental antes de iniciar la conversación, pude dejar que mi cosciente e incosciente tuvieran espacio y fuerzas para trabajar en ello y finalmente se me encendió la bombilla. Conseguí entender que aquellas sentencias eran correctas si se interpretaban de una forma diferente, aunque incorrectas interpretadas desde un mundo periódico. Si hubiera iniciado la conversación cuando me encontraba ciego por mi egolatría, dificílmente hubiera podido estar preparado para considerar lo que él me decía, ofuscándome mucho más en insistir en el por qué su programa es incorrecto. Además de que podríamos habernos puesto demasiado serios y haber roto más nuestra relación en lugar de mejorarla.

Así que, moraleja: No descartes las cosas porque te parezcan imposibles. Y si vas a comunicarte con alguien que habla de cosas imposibles, procura hacerlo con la mejor predisposición posible. Como todos los demás, estás atrapado en tu mundo… más o menos estúpido.

El guerrero de la basura

Vídeo

Un magnífico documental sobre un arquitecto que comenzó a desarrollar viviendas fáciles de construir, con materiales reciclados y completamente autosuficientes… que se topó con La Ley. Como por desgracia es habitual. venció la falta de sentido común, e incluso llegó a perder su licencia de arquitecto.

Entonces decidió que debía dedicarse a presionar para cambiar las leyes en la materia. Tras arduos boicoteos por parte de los senadores, en particular porque no se pueden promover viviendas “totalmente” autosostenibles (a dónde iría a parar el modelo económico entonces) y muchas fuerzas ocultas, fue llamado para ayudar en zonas de desastres naturales especialmente chungos. Lo que en su país le prohibían, ahora le pedían por favor que lo hiciera. Lo hizo tan bien que incluso le devolvieron su licencia de arquitecto (hasta ahora tenía que estar siempre acompañado), y el senado volvió a plantearse la situación. Finalmente fue aprobado su proyecto de ley.

Libre mercado, libre publicidad

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imvomitinitHoy he ido a la ciudad después de varias semanas. Nada más bajarme del autobus he visto un cartel publicitario de unos 4 metros de alto de McDonald. Utilizaría nombres ofensivos para referirme a dicha franquicia, como McPollas, McMierda, I’m vomiting it, etc., pero eso no serviría de nada. La gente usa esas expresiones y después va allí igualmente sin dar trascendencia a lo que recuerdan esas palabras. Pues el cartel en cuestión, no me pidáis que os diga exactamente lo que ponía, porque sinceramente, me ha conmocionado tanto que ni lo recuerdo, empezaba diciendo algo así como:

Ofrecemos un menú variado por muy poco dinero.

Ya había visto más publicidad de McDonald en la que se hacía ilusión a la variedad, hacer hincapié en eso debe ser importante para ellos. Además, no se puede decir que sea falso, ya que tener variedad de productos no implica, por ejemplo, que sea nutricionalmente variado, aunque a tu cabeza llegue esa idea. Pero lo que no podía esperarme era la segunda parte:

Ir a comer a McDonald es de sentido común.

En aquel momento se removieron todas mis entrañas. De sentido común. De sentido común. ¡De sentido común! ¿Cómo se puede decir algo así? Aunque no tuvieras completamente ninguna duda de algo y quisieras ayudar a alguien, no puedes decir algo así. Si realmente es de sentido común la persona debería reconocerlo por ella misma, ¿cómo tienes la desfachatez de adjudicar a tu criterio el sentido común? Eres humano. ¿Cómo tienes la poca vergüenza de crear una argumentación nemotécnica en un cartel de cuatro metros cuadrados para que todas las personas que pasen retengan la idea de lo que es de sentido común? Se ha pagado esa publicidad para introducirse en los esquemas mentales de innumerables personas. Pero en este caso, los que han diseñado el cartel no creen que eso sea de sentido común. No. McDonald lo único que pretende es que vayas allí a comer tu 40% de carne de vacuno para el que ha sido necesario abusar del vacuno, del agua, de la soja, de los bosques, de los trabajadores, de los espacios… y que te comas también el 60% restante de mierda, para cuya elaboración al menos no ha sido necesario abusar más que de ti y de los puestos de trabajo creados para que diseñarla, producirla, y llevarla hasta tu plato. Perdón, cajita de cartón.

De sentido común. ¿No había alguien que regulaba la publicidad para que fuera leal, justa y no sé qué más? ¡Ah! no, espera, esos eran los de la tele, que hicieron un anuncio publicitario super ambiguo en el que no sabías si realmente se habían atrevido a usar el sarcasmo para una cosa tan seria o realmente afirmaban que como la publicidad no le importa a nadie ellos no tienen por qué hacer nada. ¡Ah!, no, tampoco, esos seguramente en la cartelería de Granada ni pinchan ni cortan. Aquí seguro que es gente muy responsable la que vigila el contenido de la cartelería.

Probablemente es el primer texto que publico con aire enfadado. No me gusta dicha práctica por varios motivos, pero hoy me siento así y no voy a esconderlo. Pues así me encontraba de dolido esta mañana. Abrí la mochila, buscando cualquier cosa que pudiera servirme para boicotear aquella publicidad, pero no llevaba fiso ni papeles. Por un momento me entraron ganas de coger algo pesado y comenzar a aporrear aquel mostrador. O pinturrejearlo. O lo que sea. Pero solo fue por un momento. Si tuviera algo grande como un folio pondría alguna crítica, aunque sería difícil argumentar buenas razones que cruzaran varios campos de razón además de ser escuetas. Pensé entonces que igual era mucho más efectivo escribir “NO ME TOQUES LOS COJONES” con una flecha apuntando a lo de Sentido Común. Recordé que habían puesto una cámara de media esfera unos metros más adelante. En efecto, miré y allí estaba. ¿Te imaginas que por ayudar al pensamiento crítico reciba una “sanción”? Se me ocurre la crítica rápida que puede hacer un defensor de la neutralidad publicitaria para sancionarme:

No tienes derecho a impedir que la gente diga lo que quiera, si no te gusta pues no le hagas caso. Pero no te metas en la vida de los demás, ellos no son imbéciles.

Eso no es aplicable, desde luego, ya que una cosa es la opinión y otra modificar intencionada y agresivamente el campo visual de las multitudes para introducirles ideas con una eficiencia x. Pero es que aunque ese argumento fuera cierto, ellos no lo respetan. El día que abrieron ese McDonald decidí emplear mi tiempo en ir a manifestarme delante suya, comiendo comida vegana y repartiendo información sobre dicha empresa. ¿Y a ellos les pareció bien? A los camareros les hizo mucha gracia, pero el jefe llamó a la policía nacional y vinieron a identificarnos y a preguntarnos cuánto rato íbamos a estar allí. Eso prueba que los que han pagado por esos carteles (que probablemente permanecerán en su vitrina de alta tecnología un rato más del que yo estuve en la puerta) no creen en la libre difusión de ideas. Lo que quieren es, por los medios que sean, conseguir que vayas a gastar tu dinero allí, aunque solo te comas el 60% de mierda y apartes el maravilloso vacuno, si acaso pudieras separarlos.

Pues esta mañana usé métodos todavía más avasalladores. En el billete del autobús, de unos dos centímetros cuadrados, escribí “Sentido Común es NO ir a McDonald”, y lo encajé por la rajilla del marco de la vitrina (un sitio a menudo útil para dejar notas si no tienes fijador). No siento ninguna necesidad de justificar la utilidad que eso pueda tener, pero los medios de comunicación sí que se han encargado de generarnos una idea en la cabeza, aunque después la sometamos a juicio:

Yo soy un terrorista antisistema que debe ser corregido mientras McDonald contribuye al PIB empleando métodos legales que están a la orden del día, como el neuromarketing.

Lo dejaría aquí, pero es que después ocurrió algo que tuvo gracia.

Iba caminando por la calle, tan afectado, que pensaba que a la más mínima oportunidad le contaría mis sentimientos a alguien. Y fíjate por donde, me topé con dos de Intermón Oxfam en mi acera. Y uno me paró.

El chico formuló algo casi literario, con un aire joven. Algo así como que si iba a emplear unos minutos allí con él. Pero yo no estaba agudísimo, y con una cara muy fea y negando con la cabeza le dije «¿Qué? ¿Qué me estás diciendo?». Intentó reformular aquellas palabras de manera más estándar, pero realmente se encontraba sin saber muy bien cómo tratarme. Entonces empecé a hablarle yo:

─ Mira, vengo arrabiado. Cuando me he bajado del autobus he visto publicidad de McDonald diciendo que ir a McDonald es de sentido común. ¿Cómo pueden decir algo así? Estaba allí sin saber qué hacer, y no tenía ni papel, ni fiso ni nada para poder pintar algo encima.

Él entonces me señaló su chaleco reflectante donde estaba escrito “Intermon Oxfam”, diciendo algo sarcástico con relación a que él mismo estaba haciendo publicidad. Pensé que se sentía atacado, pero a continuación añadió:

─ Aunque no tengas papel lo que siempre puedes hacer es coger algo que haya por ahí cerca y reventarlo contra la marquesina. Por la noche o cuando sea.

Entonces yo, que no quería hacerle creer que me quejo por todo indiscriminadamente, le expliqué que no era tanto el hecho de que hubiera publicidad en si, sino que permitieran que se pudiera poner en ella lo que les diera la gana. Entonces el chico me dijo:

─ ¿Y mañana qué empresa va a poner la publicidad? ¿Burger King? ¿Tú crees que la publicidad que va a poner Burger King va a ser mejor? ¿Mercadona? Tú revienta la marquesina y ya así no puede poner la publicidad ni McDonald ni nadie.

Yo desde luego me encontraba sorprendido, ya que había entrado acomplejado de vándalo por alterar los flujos de información y él me estaba proponiendo inutilizar los canales de publicidad. Me planteba si me lo decía por exagerar o realmente pensaba que era la solución, teniendo voluntad de hacerlo él mismo. Dado la forma en que se le había iluminado la cara y cómo se recreaba, me pareció lo segundo.

─ Pues sí, en cierto modo sí. Bueno, me voy, pásalo bien.

Y el tío, con una cara muy feliz, me dio un puñetazo amable en el hombro y me dejó marchar. Yo estaba un poco extrañado. Por unos segundos concebía que todavía quisiera contarme el rollo (que no es tal) de Intermon Oxfam y tuviera que darle largas, pero por supuesto no lo hizo. Seguramente sería lo más divertido que le pasaría en toda la mañana.

Pero el chico este tenía mucha razón. Acepto que hay publicidad y ¡¡PUBISCIDAD!!, pero hoy no puedo permanecer neutral con respecto a la libertad legal de que dispone y que la protege. No soy una persona violenta y no me siento cómodo creando brotes de entropía, pero estoy harto de que no pueda poner de ningún lado la caja de cereales que hay sobre la mesa para poder escapar de su rango de acción. Harto de no poder esquivar modelos de realidad que personas interesadas quieren que estén en mi cabeza mientras yo no. Y de que lo hagan con el resto de individuos de mi especie, por supuesto que también.