Cómo actualizar la versión de Trisquel

Estándar

Si alguien me pide consejo sobre que distribución de GNU/Linux usar, siempre les recomiendo Trisquel, ya que me parece increíblemente intuitiva y fácil de usar para cualquier persona, tenga o no conocimientos de informática general o de GNU. Sin embargo, instalar un sistema operativo, sea el que sea, es otra cosa muy diferente, y requiere de muchas salvedades. Es por eso que no recomiendo a la gente instalar Trisquel por ellos mismos, sino que pidan ayuda a un amigo que entienda o a un grupo de usuarios de GNU/Linux cercano. Esta entrada habla solamente sobre instalar/actualizar la versión de Trisquel, y por eso tendrá un lenguaje muy pesimista, pero no porque el usuario de Trisquel deba pensar o asustarse con estas cosas.

Si no la conocíais, Trisquel es una distribución 100% libre recomendada por la FSF, la Fundación por el Software Libre, ya que nunca da la posibilidad de instalar software no libre a través del sistema, aunque fuese legal y gratuito, sino que si el usuario quiere hacerlo tiene que recurrir a otras fuentes como, por ejemplo, a la página web del autor que ha creado dicho software. Eso impide, por ejemplo, que sea instalado por error y también que se apoye el uso de dicho software no libre, en lugar del de las alternativas libres que existen.

Sin embargo, desde Trisquel se pueden instalar infinidad de programas libres de manera muy simple y gratuita, basta usar la aplicación Añadir y quitar aplicaciones.

Los programadores de Trisquel regularmente crean nuevas versiones del sistema operativo usando como base nuevas versiones que van saliendo para Ubuntu. Las nuevas versiones de Trisquel son cada vez mejores, ya que tanto el mismo sistema operativo como los programas que se pueden instalar desde Añadir y quitar aplicaciones están más actualizados. Por esta razón, cuando una nueva versión de Trisquel ha sido publicada, te da la posibilidad de avanzar a dicha versión. Las distribuciones avanzan 0.5 unidades cada vez, salvo excepciones. Por ejemplo, la versión actual de Trisquel es la 5.5.

Como se ve en la imagen, Trisquel permite actualizar a la siguiente versión desde el mismo sistema operativo. Sin embargo, siendo sincero con mi experiencia, estas actualizaciones “directas”, sin pasar por arrancar desde un medio externo (CD, memoria USB, etc.), frecuentemente no funcionan correctamente. Hace ya años la alfombrilla táctil de mi portátil quedó sin funcionar, otras veces todo quedaba ralentizado y otras no me funcionaban bien los gráficos. Son muchos los testimonios de problemas ocasionados al actualizar Ubuntu (y por ende Trisquel) de esta manera. Aunque muchas otras veces funciona perfectamente, y no veo ninguna razón para no recomendar intentarlo si has decidido que vas a actualizar Trisquel, ya que es la manera más fácil.

Pero siempre hay dos alternativas:

No actualizar

Es algo muy cómodo no tener que instalar una nueva versión del sistema operativo que usas.
En esta línea, muchas distribuciones tienen ciertas características ventajosas. Por ejemplo, Debian da soporte durante mucho tiempo. Parabola GNU/Linux es una distribución 100% libre en la que no hay que reinstalar nunca. Sin embargo, cada vez que hay preparada una versión nueva de algún programa, esta se instala automáticamente junto con las actualizaciones ordinarias de Parabola.
Tener las últimas versiones de los programas es algo muy útil, pero a la vez peligroso, y no es extraño que Parabola no esté recomendada para usuarios novatos en GNU.

Es la opción más fácil y que no origina más problemas. Cualquier otra puede presentar contratiempos (a menudo relacionados con los controladores de video), con solución, claro, pero que para conseguir arreglar será necesario el uso de más tiempo y conocimientos del que requiere una instalación en la que afortunadamente no surgen. Si las cosas funcionan bien en tu versión de Trisquel actual, es recomendable no actualizar si no puedes aceptar al menos perder el mucho tiempo que te puede llevar aprender a solucionarlos, ya que si tienes problemas probablemente dejarás tu computadora inoperativa hasta que logres una solución.

Sin embargo, hay un problema con no actualizar, y es que pasado el tiempo de soporte de la versión de Trisquel que tienes instalada, no es posible instalar nuevos programas vía Añadir o quitar aplicaciones. Esto es así porque los desarrolladores de Trisquel van borrando los programas de los repositorios antiguos para tener espacio libre para los versiones nuevas de dichos programas, accesibles desde las versiones más recientes de Trisquel. Si nunca tienes la necesidad de usar otros programas que los que ya tienes no habrá problemas, pero a menudo uno quiere instalar algo nuevo.

Además, cuando pasa aún más tiempo incluso se dejan de recibir actualizaciones de seguridad. No estoy capacitado para decir nada sobre las consecuencias de eso.

El mejor consejo que puedo dar, y que antes nunca consideraba, es la importancia de instalar versiones LTS (con Soporte de Larga Duración). Desde que una versión LTS es oficialmente lanzada, se ofrecen al menos dos años de soporte, y para actualizaciones de seguridad mucho más. Cuando tenga que instalar Trisquel a personas sin experiencia voy a tener esto mucho más en cuenta, porque si no, al paso de los meses, pueden verse con un sistema en el que no puede instalar programas de la forma que se les enseñó (y la única sencilla).

Hacer una instalación de Trisquel “fresca”

Si la actualización “directa” a la siguiente versión no funcionó, si quieres adelantar más de una versión a la vez, si sencillamente ni quieres intentar la actualización “directa”, o bien no estaba instalado Trisquel en el ordenador, la solución es hacer una instalación “fresca”.

Ojo: A veces este método no es infalible. Incluso me ha ocurrido que el instalador de una versión daba problemas en un determinado ordenador, pero no el de la anterior versión, que la instalaba correctamente. Y una vez en dicha versión puede actualizar hasta la versión siguiente mediente el método “directo” sin problemas…

El punto más importante es cómo hacer para que lo que había en la instalación anterior vuelva a estar en la nueva. En esencia, todo es simplemente:

  • Los programas.
  • Los datos.

Para lo de los programas no conozco otra solución que escribir una lista de todos ellos y una vez instalada la distro los vuelvas a instalar. Eso es muy fácil, mucho más que si tuvieras que hacerlo en Windows, de hecho puedes instalarlos todos a la misma vez.

A menudo uno asocia a los programas también los archivos que ha creado con ellos, pero estos a menudo se guardan en la carpeta del usuario, por lo que son considerados como datos en nuestra consideración. Además, las configuraciones de los programas, e incluso la apariencia de nuestro escritorio, también está guardada en dicha carpeta, por lo que si se salva nuestro directorio todo seguirá igual.

Para salvar los datos hay de nuevo dos opciones:

  • Hacer una copia de seguridad de los más importantes.

Esto es, copia las cosas que de verdad valoras a algún lado. Nunca sabes qué puede pasar, esto en realidad debería hacerse sí o sí. Si la opción siguiente no te es válida, siempre puedes pegar en tu nuevo Trisquel los datos que tuviste la gracia de sacar.

  • En el proceso de instalación de la nueva versión, seguir los pasos que se detallan a continuación.

Si estuvieras instalando Trisquel por primera vez, sigue los pasos para una instalación convencional. Si ya hiciste esto cuando instalaste Trisquel, o lo lograste de alguna otra forma, dispones de una partición propia para /home, es decir, tienes reservado un espacio fijo del disco duro para los datos personales, de forma que no se almacenan en el mismo espacio donde lo hacen los programas y el sistema operativo. El método que vamos a describir solo es aplicable si se está en la situación descrita.

Que los usuarios tienen su carpeta personal cifrada (se puede elegir cifrar la carpeta personal durante la instalación o cuando se añaden nuevos usuarios desde Sistema->Administración->Usuarios y grupos) NO es un problema. En cualquier caso, si no te quieres arriesgar, ejecuta el comando ecryptfs-unwrap-passphrase en una consola, introduce la contraseña y apunta la frase de paso retornada. Dicho cadena de caracteres te permitirá descifrar el directorio del usuario que ejecutó el comando si hubiera problemas.

Pues nada, comienza la instalación. Cuando llegues a…

…selecciona Algo más, Particionado manual, o como se le haga referencia en el instalador visual de tu versión de Trisquel. Una vez en las opciones del particionado, dedica un tiempo a asegurarte que comprendes tu disco duro (si no, sal de la  instalación y aprende dónde está cada cosa).

El caso mostrado en la imagen es el típico cuando en el ordenador está instalado Trisquel y Microsoft Windows al mismo tiempo. Las dos primeras particiones son de Windows, con el innombrable formato ntfs, la siguiente es donde estaba instalado el directorio principal o raíz de Trisquel, /, la siguiente es la partición para la swap o memoria de intercambio, y la última es la partición para los directorios personales de los usuarios, /home. En una instalación no manual de Trisquel los formatos de las particiones anteriores son respectivamente ext, swap y xfs, lo cual te puede ayudar a orientarte.

Ahora que ya sabemos lo que hay, lo que tenemos que hacer es decir que el / de nuestra nueva instalación irá en el mismo sitio de antes, pero que se debe formatear dicha partición para borrar todo lo que había; que el /home de ahora estará donde antes e y la memoria de intercambio también se quedará en el mismo sitio de antes.

Importante: NO selecciones formatear la partición de /home, obviamente, pues eso borraría todo lo que allí hubiera. Antes de darle a continuar asegurate de que solo está marcada / para formateo (y que / está en la partición correcta, NO DONDE DEBERÍA ESTAR /HOME).

Cuando te pida introducir el usuario principal, asegúrate de escribir correctamente el nombre de usuario ya existente que te interesa, aquel que quieras que tenga permisos de superusuario. El primer campo, Nombre, no tiene por qué ser idéntico al que tenía antes y puedes cambiarlo si quieres; solo el campo Nombre de usuario debe serlo, ya que es ese el verdadero identificador.

Como puedes ver en la imagen de abajo, al haber seleccionado que /home no sería formateado, no puedes elegir entre las opciones del final (están sombreadas), ya que se conservarán las elecciones de la instalación anterior.

Y nada más. Ya sabes cómo no borrar tus datos y que los usuarios de tu sistema sean reconocidos automáticamente por Trisquel.

¡Feliz Día de la Libertad del Software!

Anuncios

Un comentario »

  1. Cierto que cambiar de versión por, dist-upgrade, es algo que suele dar problemas. Lo he usado varias veces, y suele acabar con problemas varios y de diferente envergadura. Quizás sea otra historia, para servidores, no lo sé.

    También, en escritorio, opto por la instalación “fresca”. Sin embargo, no me gusta. Soy usuario del sistema GNU desde hace 12 años y, a día de hoy, uso Parabola y estoy totalmente satisfecho. Cierto que llevo poco, pero me gusta mucho su filosofía (Arch Way).

    Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s