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Licencias Creative Commons

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Hoy día todo el mundo es un autor. Haces fotos, vídeos, escribes textos, opiniones… Casi cualquier cosa que hagas se encuentra encuadrada dentro de lo que se suele llamar propiedad intelectual. Sin embargo, este término no es nada adecuado ya que incluye cosas cuya legislación es tan dispar como la que atañe a los derechos de autor, patentes y marcas registradas. Es por esto que dicho término no debería ser utilizado en ningún contexto, ya que seguramente conducirá a contradicciones como consecuencia de que incluye aspectos cuya legislación no tiene nada que ver, o que puede que sean ciertas para unos pero no para otros. Aquí de lo que se hablará es de derechos de autor.

El siguiente texto de las PMF de Creative Commons ilustra muy bien la motivación de sus licencias:

Las obras creativas quedan automáticamente bajo la protección de los derechos de copia en cuanto están fijadas en un medio de expresión tangible. En el momento en que se levanta el bolígrafo de un garabato escrito en la servilleta de papel de un bar, se adquiere el derecho exclusivo de copiar y distribuir ese garabato. En algunos países, incluyendo EE.UU., no es necesario un aviso sobre el copyright. Mucha gente podría preferir una alternativa a este derecho de copia por defecto, en particular aquellos que realizan sus creaciones en Internet, un lugar que siempre ha prometido comunicación y colaboración sin trabas. Ésta es la teoría, en cualquier caso. De hecho, no hay una forma fácil de anunciar que sólo quieres hacer cumplir algunos de tus derechos, o ninguno de ellos. Al mismo tiempo, y de nuevo a causa de que el aviso de copyright es opcional, las personas que quieren copiar y reutilizar obras creativas no tienen una forma fiable de identificar los trabajos que están disponibles para tales usos.

Creatives Commons es una corporación sin ánimo de lucro basada en la idea de que algunas personas pueden no querer ejercer todos los derechos de propiedad intelectual que les permite la ley:

Creemos que hay una demanda no satisfecha de un modo seguro que permita decir al mundo la frase ‘Algunos derechos reservados’ o incluso ‘Sin derechos reservados’. Mucha gente se ha dado cuenta a lo largo del tiempo de que el derecho de copia absoluto no le ayuda a la hora de conseguir la exposición o distribución amplia que desea. Muchos empresarios y artistas han concluido que prefieren confiar en modelos innovadores de negocio más que en los derechos de copia con pleno derecho para asegurarse un beneficio en su inversión creativa. Para otros, es una satisfacción contribuir y participar en un proyecto intelectual común. Por la razón que sea, es obvio que muchos habitantes de Internet quieren compartir su trabajo y poder reutilizar, modificar y distribuir su trabajo con otros en términos generosos. Creative Commons trata de ayudar a la gente a expresar esta preferencia por compartir ofreciendo a todo el mundo un conjunto de licencias en la web, sin coste alguno.

Te animo enormemente a que leas el resto de sus Preguntas Más Frecuentes ya que están escritas meticulosamente y con mucha sencillez.

Las canciones de Jamendo son magníficos ejemplos de obras con licencias Creatives Commons. Puedes descargar, por ejemplo, Soñaré vivir sin ti (o el álbum Necesito Caramelos entero, vamos) de Rocket Head. Veamos si aguanta este enlace directo al tema.

CC ha escrito varias licencias entre las que puedes elegir. Desde el momento en que lo pones ya es aplicable e irrevocable, aunque puedes añadir otras licencias en paralelo posteriormente. Por supuesto, como autor, siempre tendrás todos los derechos sobre las obras, por lo que podrás hacer cualquier uso de ellas (¡las licencias hablan del uso que pueden hacer las personas que no son el autor!). Estas son algunas de las licencias Creatives Commons que puedes usar para tus obras:

  • Reconocimiento (CC-BY)
  • Reconocimiento – No Comercial (CC-BY-NC)
  • Reconocimiento – No Comercial – Compartir Igual (CC-BY-NC-SA)
  • Reconocimiento – No Comercial – Sin Obra Derivada (CC-BY-NC-ND)
  • Reconocimiento – Compartir Igual (CC-BY-SA)
  • Reconocimiento – Sin Obra Derivada (CC-BY-ND)

Reconocimiento expresa la obligación de reconocer la autoría de la obra. No Comercial se refiere a que los demás no pueden explotar comercialmente tu obra, pero eso no se aplica a ti como autor, ya que como decíamos antes, el autor siempre tiene todos los derechos sobre la obra y puede explotarla de cualquier manera. De hecho, tradicionalmente siempre se han cedido los derechos de explotación a un organismo que se encargue de ello, pero de esta forma el autor siempre tiene la última palabra, aunque por ejemplo en España, no queda otra que contactar con la SGAE para obtener legalmente remuneración económica, pero NO es obligatorio (aunque es lo común) usar sus restrictivas licencias (aunque probablemente no les caerás bien). Tengo que escribir más sobre esto. Sin Obra Derivada no permite la creación de obras basadas en una obra de este tipo, pero sí su reproducción (fotocopias, en un cineclub, etc.) aunque como ya hemos dicho, esto se aplica solo a aquellos que no son los autores. La lista anterior se crea seleccionando aquellas cláusulas qué prefieres, aunque hay algunas incompatibles como Compartir Igual y Sin Obra Derivada.

A continuación se muestra la tabla de compatibilidad, obtenida de la FAQ (en ingles) de CC. Es muy útil porque dada una obra con cierta licencia, te dice bajo qué otras licencias CC puedes crear tú una obra derivada de esta. En el caso de mi blog, la única licencia permitida es la misma CC-BY-SA.

Tabla de Compatibilidad Términos que podrían usarse para una adaptación u obra derivada
BY BY-NC BY-NC-ND BY-NC-SA BY-ND BY-SA PD
Licencia del trabajo original PD
BY
BY-NC
BY-NC-ND
BY-NC-SA
BY-ND
BY-SA

Las licencias permisivas son una enorme ayuda ya que podemos aprovechar el trabajo que muy bien han pulido otros antes, su elaboración, el cuidado de dejar un texto claro, etc.. En la sociedad de hoy día esto de compartir y colaborar se nos enseña como algo malo, como si nos estuviéramos aprovechando del trabajo de los demás. Exactamente, nos estamos aprovechando del trabajo de los demás, la cuestión es que eso es algo BUENO: así lo han querido los autores y así lo hemos querido nosotros. No hay que reinventar la rueda cuando todos tenemos un mismo objetivo común y podemos ayudarnos. Hay mucho trabajo por hacer, ¡hagamos las cosas que no están hechas aún con la ayuda de lo ya hay!

Wikipedia y los derechos de autor

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La vía por la que se me ocurre empezar a investigar esto de los derechos de autor es Wikipedia, la enciclopedia libre. En ella se tiene especial cuidado en subir contenido que se pueda usar libremente. La primera gran página que encuentro es la política de uso de imágenes en Wikipedia. En ella se puede leer que existe una información mínima que debes especificar cuando subes una imagen:

  • Indicar la fuente de donde has obtenido la imagen.
  • Indicar qué derechos tiene reservados el autor sobre la imagen y alguna manera de comprobarlo (por ejemplo, facilitando un enlace a una página web donde se especifiquen o dando el email del fotógrafo).

De manera desglosada y práctica, debes cumplir alguno de los siguientes requisitos:

  • Posees los derechos de dicha imagen (usualmente porque sea una foto que has tomado tú o una imagen que has creado por ti mismo).
  • Puedes probar que la imagen está licenciada bajo una licencia que permite que la imagen puede usarse libremente.
  • Puedes probar que la imagen se encuentra bajo dominio público (usualmente porque ha expirado su copyright).
  • Haces un uso legítimo o razonable (fair use) de la imagen.

La utilización de una imagen cae bajo uso legítimo o razonable cuando se utiliza “con propósitos de crítica, realización de comentarios descriptivos, noticias, enseñanza e investigación”. Afortunadamente, el uso legítimo o razonable es algo bueno en la medida en que NO es razonable que cada humano se preocupe por estas cosas si solo las usa para ayudar a comprender algo. Sin embargo, como se dice en las referencias sobre contenido no libre, la meta de Wikipedia es ser una enciclopedia de contenido libre y por ello el uso de este tipo de imágenes debe ser una excepción, ya que aún siendo legal utilizarlas con esta finalidad, solo son “gratuitas”, o mejor dicho, solo están disponibles en internet, pero no se da ninguna libertad adicional a nadie sobre el uso que pueden hacer de ellas, aparte de ser observadas con las manos en los bolsillos. Además, resulta que hay contenidos, como los creados por algunas cadenas de la tele, que ni siquiera permiten hacer este uso justo de ellos. No pienso ponerlos nada más que por no darles publicidad, pero el hecho de que sea así es una barbaridad.

La extensa referencia sobre contenido de dominio público de Wikipedia trata ampliamente este tópico. Un material bajo dominio público permite cualquier uso de dicho material, siempre que se reconozca la autoría (para evitar el plagio). Si alguna vez te encuentras una imagen bajo dominio público la podrás usar con cualquier propósito. La mayoría de las obras caen en dominio público tras 50-70 años a partir del momento de su creación o del de la muerte del autor. Al encontrarse la mayoría de contenidos con “todos los derechos reservados”, la única posibilidad de darles cualquier uso distinto al permitido por el uso legítimo es esperar a que expire el copyright. Hasta entonces el contenido es “sagrado”. Este es un tema muy controvertido ya que los lobbies de las industrias de contenido presionan a los gobiernos para que aumenten cada vez más el tiempo de duración del copyright antes de pasar a dominio público, lo cual deja al resto de personas rodeadas por enormes cantidades de “obras sagradas” que no pueden usar más que para citar o describir, pero no compartirlas o hacer nuevas obras, como poner subtítulos a un vídeo-clip.

En el lado opuesto están las imágenes con licencias permisivas y las imágenes de tu propiedad. Sin embargo, aún aquí hay duros enemigos dispuestos a hacerte la vida más difícil. Por un lado, no puedes hacer dibujos o fotos de cosas protegidas por derechos de autor. En el caso de las fotos, afortunadamente en la mayoría de países existe la excepción de Libertad de Panorama (FOP) que permite tomar fotos de las cosas que se encuentran en espacios públicos, como parques, calles, etc. (de los que poseen sus derechos los arquitectos) aunque quizá dichas fotos no pueden ser usadas legalmente en ciertos contextos propios de la arquitectura.

Además están las marcas registradas o trademarks. Las marcas registradas son los símbolos que se usan para identificar a productos o servicios, que se suelen indicar usando el símbolo ® o ™. No está permitido el uso de imágenes que contengan estos símbolos pero parece que si no son el motivo principal de una fotografía, esto es, que parece razonable pensar que el motivo de la foto no es necesariamente esa marca registrada, no hay muchos problemas.

En cualquier caso, puedes visitar en la misma Wikipedia un FAQ sobre copyright donde se da una imagen general de todo con enlaces a los sitios donde se trata más extensamente cada tema particular. Finalmente enlazo también un ensayo de Wikipedia titulado Evitar la paranoia del copyright.

Quejarse

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Personalmente, me gustaría poder usar a mis anchas todo el contenido (multimedia, textos, software…) al que puedo acceder, o al menos del que tengo una copia. Sin embargo, existen leyes que me prohíben que haga determinados usos de él, que resultan ser la mayoría, aunque sea técnicamente posible o muy fácil. Para nada me parece algo divertido investigar sobre qué puedo y qué NO puedo hacer con dicho material, por el contrario, es un auténtico coñazo. Sin embargo, los motivos por los que voy a preocuparme en buscarlos son: comprender mejor las condiciones de uso de WordPress, que me facilita el blog bajo la condición de no violar contenido con copyright ni enlazar a páginas donde lo hagan (entre otras muchas cosas); no incumplir la ley y, finalmente, y es el motivo que de verdad me motiva a hacerlo, quejarme menos de cosas falsas y más de cosas que efectivamente son reales. Además, conocer mejor las cosas da lugar a que descubras nuevos aspectos que antes no conocías, y te da más material para quejarte. Y dirás, ¿para qué tanto quejarse? Pues para reclamar lo que consideras justo. Pero ya no es solo eso, quejarse es algo necesario para ser cool: ¡de hecho todo el mundo lo hace muchísimo! Lo malo es que a menudo uno se queja con argumentos que no han sido refinados lo suficiente: valoraciones rápidas, sin tener en cuenta la opinión de la otra parte o el simple abuso de la queja como elemento socializador, aunque realmente uno no se haya planteado aquello de lo que se queja. Estoy convencido de que quejarse hace a los humanos sexualmente más atractivos, supongo que una justificación a la darwinista sería que aquellos espécimenes que decidieron emparejarse con otros que se quejaban mucho evadían más peligros que aquellos que se emparejaban con espécimenes que no se quejaban, por lo que los primeros tenían una mayor probabilidad de sobrevivir. ¡Si algún entendido lee esto que se queje!

Es parte de mi intención con este blog el mostrar rechazo a aquello que no puedo usar libremente, pues no me gusta que se prohíba a la gente hacer cosas cuando no se molesta a nadie. Los que defienden la filosofía de todos los derechos reservados a menudo utilizan el argumento de que, si no fuera así, los autores no ganarían suficiente dinero como para que les siguiera interesando producir obras, y entonces no habría obras. Pero hay otras maneras de ganar dinero que no exigen el declarar ilegal que las personas compartan y creen por sí mismas. Además, muchos autores no desean hacerse ricos, otros ni siquiera consideran que se deba cobrar por el arte que crean. Sin embargo, lo peor de todo es que NO son los autores los mayores interesados en obtener beneficios (de sus propias obras), sino que es la industria de los contenidos la que desea obtenerlos (de obras ajenas). Ya que el trabajo de la industria no es crear obras, sino obtener dinero de ellas mediante una lógica empresarial, no es su papel valorar la relación autor-obra-usuario, solo les interesa obtener beneficios. Es por ello que no se corta en intentar privar la libertad de quienes disfrutan las obras (en nombre de los autores, claro, no de ellos), ya que quieren dinero y trabajo como todo el mundo. Pero NO todos los trabajos son aceptables. Algo similar ocurre sustituyendo “contenidos” por “armamento”; por muchos puestos de trabajo que cree una guerra, las guerras NO son aceptables.